
Existe una enemigo mutuo a entrevistado y entrevistador en los procesos de selección. Este es la ansiedad. Cuando en un proceso selectivo (entrevista, dinámica de grupo, etc) entra en juego la ansiedad del entrevistado el proceso se resiente ya que por una parte el entrevistado no podrá dar una imagen clara de su potencialidad y el entrevistador no va a poder sondear adecuadamente las características del candidato y su ajuste al perfil requerido por el cliente.
En el proceso de selección de un puesto de trabajo, la entrevista tiene un papel muy importante, los entrevistadores dan mucha importancia a la conducta del aspirante.Las entrevistas laborales son una fuente de ansiedad, muchas personas tienen ansiedad anticipatoria ya que van a ser analizados y examinados, si se tiene una ansiedad elevada el rendimiento o éxito en la entrevista disminuye.
Es normal ponerse algo nervioso/a cuando has de hacer una entrevista de trabajo. Incluso un nivel moderado puede ser positivo porque activa y aumenta el rendimiento. Pero cuando se supera este nivel de ansiedad, se debe intentar reducir. Hoy en día esta ansiedad se manifiesta en dos perfiles mayoritariamente. Por un lado, los recién titulados por el hecho de tener menos experiencia en el contexto de la entrevista de selección. Por otro lado, son las personas que en la coyuntura social-económica en la que nos encontramos han perdido su trabajo y necesitan encontrar otro con urgencia.
Los recién titulados suelen afrontar su primera entrevista sin mayor ilusión. Esto es un error muy acusado en los titulados recién salidos de la Universidad, porque corre una cierta impresión "transmitida" de unos a otros, de que "salimos de la Universidad" sin saber nada de nada. ¡Esto es una equivocación! Usted ha hecho cinco, cuatro... años de formación específica general, para poder adquirir una serie de técnicas y estructuras básicas que le capaciten para acceder a un puesto de trabajo, el cual se afronta mucho mejor teniendo una preparación técnica como realmente la tiene. Gracias a esa preparación usted se adapta y aprende con más facilidad que otros, y adquiere en menor tiempo un aprendizaje práctico que le habilitará para ir evolucionando y ganando seguridad y responsabilidad. ¡Esto no es una utopía, es real! ¡Simplemente, que nada tiene de simple, que es usted quien tiene que creérselo y estar seguro de su preparación que vamos a llamarla remota, general y específica, aunque no sea tan práctica como todos deseáramos!
Un joven recién licenciado, tiene muchos valores y aptitudes que no tienen las personas adultas; una de ellas es la iniciativa y la creatividad, las enormes ganas de aprender y la disponibilidad para casi todo lo que suponga una buena adaptación a la empresa y al grupo humano de trabajo. Estos valores no son baladíes, muy al contrario suponen una inyección de frescura y dinamismo en la empresa, y esto es importante que lo sepa el joven y lo muestre ante una entrevista.
Numerosos pensamientos y preguntas pueden venir al joven candidato que se enfrenta al reto de una entrevista de selección de personal:
"¿Seré capaz de mostrar lo que valgo? ¿Qué podré hacer con tanta competitividad como existe? Seguro que se dan cuenta de mis puntos débiles y de mis fallos. ¿Cómo disimularé cuando no sepa contestar algo o cómo improvisaré? ¿Cómo será, habrá uno o varios entrevistadores? ¿Me la harán a mí sólo o a varios? ¿Es mejor mostrarme tal y como soy o mejor me lanzo unos faroles para impresionar a los directivos? ¿En qué se fijarán en mí? ¿Cómo causar una buena impresión? ¿Estaré en el lugar adecuado, valdré para lo que me presento? ¿Me examinarán de lo que sé o no sé hacer? ¿Qué tipo de preguntas me harán?, etc."
Parece obvio que depende de cómo nos contestemos a cada una de estas preguntas o inquietudes, depende de la visión o percepción -más o menos positiva o negativa- que tengamos sobre nosotros mismos, así nos irá la entrevista de selección de personal
Señalamos a continuación alguna de las principales dificultades a las que se pueden enfrentar los jóvenes en el comienzo de un proceso selectivo que incluya una entrevista personal o grupal, dificultades sobre todo que pueden ocasionar en el candidato un cierto grado de estrés o ansiedad más allá de lo normal.
● Baja autoestima.
● Escaso autoconocimiento de las cualidades y defectos personales.
● Falta de información de las características de la empresa y de los objetivos o programa de ésta.
● Creencia de que cierto grado de nerviosismo es algo anormal.
● Hablar de lo que no se sabe, no siendo sincero y natural.
● No reconocer los errores como fuentes de enriquecimiento y superación personal, sino como fracaso personal.
Es cierto que realizar una evaluación psicológica a personas que no lo han solicitado por sí mismas genera tensiones mayores que en otras circunstancias. Y sobre todo si se cree que de ello depende ser aceptado o no para el puesto en cuestión. Generalmente, el desempleado se encuentra en una situación de indefinición total, por lo tanto le resulta casi traumático enfrentarse a sí mismo y delante del ojo crítico de un evaluador.
La angustia se genera en el imaginario social que le adjudica a este proceso un significado distinto al verdaderamente buscado. No se utiliza para realizar un diagnóstico clínico del postulante, sino que el objetivo del psicotécnico consiste en realizar un diagnóstico de una situación total que involucra tanto al individuo como a la empresa.
El psicólogo diagnostica a la persona en función al puesto específico que se ofrece. Quien no resulta apto para un puesto determinado en la empresa X puede en cambio ser el postulante ideal para un puesto similar en la empresa Z. Porque el objeto de las entrevistas y evaluaciones que integran el proceso de selección, es buscar por igual el candidato ideal para dicho puesto y la inversa, el puesto ideal para esa persona.
Es habitual que los postulantes traten de averiguar "qué decir" en las pruebas, incluso invierten tiempo leyendo bibliografía sobre las distintas metodologías de evaluación psicotécnica. Cabe aclarar que los datos obtenidos a través de las baterías psicodiagnósticas sólo cobran sentido cuando son analizados en su conjunto y por un psicólogo/evaluador. Aisladamente, los datos no nos dicen nada. Se trata de un trabajo que implica un procesamiento de toda la información teniendo en cuenta las recurrencias y convergencias que van surgiendo del material en su totalidad, esto es una integración y decodificación de la misma relacionando los datos entre sí.
La ansiedad se define como un estado que se caracteriza por un incremento de las facultades perceptivas ante la necesidad fisiológica del organismo de incrementar el nivel de algún elemento que en esos momentos se encuentra por debajo del nivel adecuado, o, por el contrario, ante el temor de perder un bien preciado.
La ansiedad no siempre es patológica o mala: es una emoción común, junto con el miedo, la ira, tristeza o felicidad, y tiene una función muy importante relacionada con la supervivencia.
Aquí tienes unos ejercicios que pueden ayudarte a controlarla:
Control de la respiración
- Coloca una mano en el abdomen (en la barriga, por debajo del ombligo).
- Inspira lentamente aire por la nariz, inflando la barriga como si fuera un globo, empujando la mano colocada encima.
- Aguanta la respiración 5 segundos.
- Expira por la boca de forma muy lenta y rítmica.
- Repite este ejercicio durante 5 minutos. Cuando hayas cogido práctica no será necesario que coloques la mano sobre el abdomen y lo podrás hacer en cualquier lugar público.
Técnica de visualización
Esta técnica nos quiere poner en situación, es decir, imaginar que estamos realizando la entrevista y analizar que respuestas daríamos ante las diversas preguntas planteadas por el entrevistador.
Técnica de detención del pensamiento
A menudo, cuando aguantamos mucho estrés aparecen unos pensamientos negativos que afectan directamente nuestro estado de ánimo y nuestro comportamiento. Por ejemplo: no puedo hacerlo, no sirvo para nada, hay muchos mejores que yo, no estoy preparado/a...
Estos pensamientos:
- Son automáticos, aparecen sin que quieras
- Aparecen repetidamente
- Son distorsionados –porque solo hablan de la parte negativa y son parciales –porque solo recogen parte de la realidad-
- Son inútiles, porque no ayudan a solucionar los problemas
- Provocan nerviosismo y malestar psicológico
A estos pensamientos los podemos llamar La Voz Acusadora. Es como “el pequeño diablo que nos susurra al oído”. Para combatir la Voz Acusadora, debes despertar La Voz Sana, “el angelito que nos habla y debate con el diablillo”. Para poder oír la Voz Sana, puedes hacer los siguientes ejercicios:
- En el primer momento que aparezca el pensamiento negativo o Voz Acusadora, deja que la Voz Sana grite mentalmente: ¡FUERA! ¡BASTA! O ¡STOP!
- Inmediatamente después, deja pasar el pensamiento de largo, como si fuese un tren que no se para en la estación que esperas.
- Cada vez que hagas “callar” a la Voz Acusadora, puedes premiarte con frases como Soy capaz de conseguirlo.
Recuerda que este pensamiento es resultado de la ansiedad y a su vez provoca más ansiedad. No sirve para nada y es irreal. Aprender a controlar tu ansiedad te puede ser muy útil evitar los pensamientos negativos diciéndote a ti mismo: “Si he llegado hasta la entrevista es que tengo posibilidades”.
Así pues la ansiedad, aunque natural, es una mala compañera de viaje en una situación de búsqueda de empleo. Las personas manifiestan síntomas de ansiedad muy variados (manifestaciones psicológicas y manifestaciones fisiológicas (por ejemplo TIC´s)). Asimismo el modo de afrontar dicha dificultad varía entre individuos. Cada uno debe basarse en sus experiencias de éxito anteriores en la gestión de su ansiedad y volver a replicar las conductas y/o pensamientos que nos han servido en el pasado.


